CANAL DE LA MANCHA

El Canal de la Mancha es uno de los mayores retos de la natación de larga distancia, no solo por la distancia en línea recta de 33 kms, sino también por las frías corrientes que lo atraviesan. Todo esto unido a las condiciones de participación tan estrictas que establece la Asociación de Natación en el Canal (Channel Swimming Association), hace que sean muy pocos los nadadores que han podido inscribir su nombre en la lista de finishers.

Matthew WebbLa primera persona en cruzar el Canal de la Mancha fue el capitán Matthew Webb, en el año 1875, en contra de las opiniones médicas de la época que decían que era fisiológicamente imposible. Bien engrasado con aceite de marsopa para protegerse del frío, Webb se tiró al mar desde el muelle Admiralty en Dover a las 12:55 del 24 de agosto. Le acompañaba una pequeña flotilla de barcos que transportaban árbitros y periodistas, deseosos de difundir el histórico evento.

Nadando a braza y alimentándose con caldo de carne, cerveza, tazas de café y copas de brandy, no dejó de nadar, incluso después de recibir una picadura de medusa a las 21:20.

Durante más de 5 horas luchó contra la corriente junto a la costa de Calais, teniendo ya a la vista el destino final, pero Webb perseveró hasta hacer historia y a las 10:40 del 25 de agosto, surgió del mar en la playa de Calais. Su agotador maratón de 21 horas y 45 minutos acababa de demostrar que sí era posible cruzarlo a nado en solitario, abriendo así las puertas a cientos de nadadores que lo han intentado a lo largo de estos 140 años.

Eso si, hubo que esperar 36 años y 71 intentos fallidos hasta que otro nadador británico, Thomas Burgess, consiguiera completar de nuevo la travesía, en 1911, tardando incluso una hora más que su predecesor. Así, el récord establecido por Matthew Webb permaneció hasta el año 1923, cuando el nadador italiano Enrico Tiraboschi, realizo la travesía de Francia a Inglaterra en 16 horas y 33 minutos.

ederleNo solo los hombres trataron de cruzar el canal, en los primeros años del siglo XX más de veinte mujeres lo intentaron sin éxito. Hasta que en 1926, una joven neoyorquina de 18 años, Gertrude Ederle lo logró, consiguiendo no sólo ser la primera mujer en cruzar el canal, sino también batir el récord existente, realizando la travesía en 14 horas y 39 minutos. Ederle, que ostentaba los récords mundiales de 100 y 880 yardas en piscina, se lanzó al agua en el cabo Gris Nez, cerca de Calais a las 7:09 del 6 de agosto de 1926, acompañada por dos barcas, una de ellas conectada por radio con tierra firme para el seguimiento de la prueba y alcanzó la costa en la bahía de St. Margaret al oeste de Dover a las 21:39, después de que unos agentes de aduana la retuvieran en pleno mar para interrogarla antes de alcanzar la costa inglesa.

Los temores de que algunos competidores sin escrúpulos pudieran estar falsificando sus logros, se cumplieron en 1927, cuando se descubrió una trampa, por parte de la nadadora británica Dorothy Logan, que recibió un premio de 1000 libras por un supuesto récord de 13 horas y 10 minutos, reconociendo más tarde que había trucado su travesía. A partir de entonces se establecieron unas reglas muy estrictas para las travesías del Canal de la Mancha, en 1928 se fundó la Channel Swimming Associtation para supervisar y comprobar todos los intentos que se realizaran a partir de ese momento.

A partir de 1928 los nadadores deben cumplir las reglas de la CSA antes de intentar la travesía y es obligatorio que un observador de la CSA sea testigo directo de la travesía, para que los nadadores que lo consigan reciban un certificado oficial reconociendo su éxito.

Actualmente el récord establecido por Ederle se ha reducido a la mitad, siendo el nadador norteamericano Chad Hundeby quien lo ostenta desde 1994, con 7 horas y 17 minutos. Aún así, siguen siendo muy pocos los nadadores que consiguen el reto, apenas un 10% de los que lo intentan. Actualmente, hasta diciembre de 2014, la CSA tienen registrados 1284 nadadores que lo han conseguido desde 1875, 58 de ellos lo lograron en el año 2014.

En cuanto a nadadores españoles, sólo 12 hombres y 2 mujeres lo han conseguido, siendo la primera Montserrat Tresserras en 1958, de Francia a Inglaterra, en 14 horas y 14 minutos, actual miembro de la CSA.

Las reglas de la CSA

Los intentos de cruce del Canal de la Mancha se rigen por unas normas muy estrictas, que persiguen que las condiciones de nado sean las mismas para todos, iguales a las del primer nadador que lo consiguió.

Trazado CanalNo se permite ninguna ayuda artificial para el cruce del Canal, excepto gafas, gorro (no de neopreno), pinzas para la nariz, tapones para los oídos y un bañador clásico, sin mangas ni perneras y de un material que no ofrezca ni protección térmica ni flotabilidad. Sí que está permitido que los nadadores se unten de grasa todo el cuerpo antes de nadar.

Cada nadador debe llevar al menos dos barras luminosas para facilitar su visibilidad por la noche.

El nadador debe entrar al mar desde tierra firme, con todas las partes de su cuerpo fuera del agua y debe terminar en tierra firme, o bien tocar los acantilados de la costa opuesta, siempre que no sea posible treparlos.

Durante la travesía el nadador no podrá tener contacto físico directo con ninguna persona.

Los tiempos se miden desde que el nadador entra en el agua, hasta que llega a tierra.

El Observador designado por la CSA es el único responsable del cronometraje de la prueba, así como del cumplimiento de las normas, siempre sujeto a la ratificación del Comité.

Cualquier persona que quiera realizar el cruce del Canal con reconocimiento oficial debe:

  1. Hacerse socio de la CSA (39 libras).

  2. Reservar un piloto registrado en la CSA, con al menos 1 año de antelación. Actualmente sólo hay 7 pilotos registrados, siendo su coste de unas 3000 libras.

  3. Registrar su intento en la CSA y pagar las tasas antes del 30 de abril del año en el que se nada. Las tasas son aproximadamente 400 libras.

  4. Realizar un nado previo de al menos 6 horas en aguas frías entre 10º y 16º.

  5. Organizar su viaje y alojamiento para permanecer varios días en Dover, hasta que las condiciones climáticas sean las idóneas.

  6. Ponerse en contacto con la secretaría de la CSA, para que se registre su éxito en la travesía.